El románico de Arrazua-Ubarrundia es de gran valor y riqueza artística. A diferencia del románico de Urkabustaiz, Zigoitia y Zuia, éste ofrece rasgos particulares comunes en otros templos de la Llanada, lo que ha determinado una escuela propia del románico de la Llanada Alavesa.

Sin duda, el edificio más representativo de este estilo es la Parroquia de San Esteban Protomartir de Durana. Destaca su extraordinaria portada, datada del siglo XIII. Ofrece una gran riqueza ornamental, bien conservada, en las arquivoltas, y los capiteles de las columnas, con una variada iconografía que va desde motivos animales, seres fantásticos, rostros humanos, elementos geométricos, motivos vegetales, etc.

 

Las iglesias de la parroquia de Arzubiaga, Santa María de Betolaza y San Andrés en Ullivarri-Ganboa también tienen numerosos elementos decorativos románicos.

Como elementos menores, hay que señalar la presencia de varios cruceros, destacando los de Nanclares de Gamboa, Ullíbarri-Gamboa y Zurbano. Parece que su función era la de guiar a los viajeros y peregrinos, y ser puntos de oración. Se extienden por toda la geografía de la Cuadrilla, destacando los de Aramaio, Arrazua-Ubarrundia y Zigoitia.

La iglesia de Zurbano (San Esteban) data del siglo XV, y posee un elemento de gran interés considerado como uno de los mejores de la Llanada Alavesa: el retablo mayor. Datado del Siglo XVII, es un conjunto acoplado en el ábside en forma de tríptico, en el que destaca su sagrario, formado por varios cuerpos minuciosamente tallados y de iconografía variada. El retablo está ocupado por varios relieves del siglo XVIII.